jueves, 24 de febrero de 2011

El Puente de Piedra


El Puente de Piedra. El primer puente sobre el río Ebro. La longitud del  puente es de unos 225 metros y cuenta con siete arcadas, una de ellas enterrada bajo el Paseo Echegaray, de luces diferentes que van de los 14 a los 32 metros que están soportadas por pilas de desigual anchura provistas de tajamares para desviar el agua. Fuentes históricas dudosas nos hablan de la existencia de un punete en ese mismo lugar ya en tiempos de los romanos, cuando Zaragoza era Caesaraugusta. Ese puente haría las veces de puente y acueducto y se prolongaba a partir del Cardus Maximus, una de las calles principales de las ciudadas romanas y que discurría de norte a sur. Hay que recordar que hace 2000 años el río era más estrecho debido a la menor sedimentación. Y el acceso al río era más sencillo, pues con posterioridad se elevó el nivel de la calle quedando el río más bajo (por eso el Museo del Foro Romano está bajo tierra). Y aunque hoy no queden evidencias físicas del puente (se sospecha que podía ser un puente con pilares de piedra y un tablero de madera) aparte de unos pilares descubiertos en 2007 que no se sabe seguro si son romanos o no, sin duda existió, pues de otra manera Caesaraugusta no hubiera cobrado la importancia que tenía de no ser porque servía como punto de acceso al noreste de Hispania.

Plano de Caesaraugusta

En siglos posteriores seguiría existiendo dicho puente, pues en las crónicas de la España musulmana, en tiempos de Abd-el-Rahmán II, se habla sobre el puente y sus reconstrucciones, pues era de madera sobre pilares de piedra (¿restos del puente romano? seguramente así era). De hecho, cuando Alfonso I el Batallador entró en Zaragoza (entonces Saraqusta) para conquistarla, cruzó el puente y... le pegó fuego.
No obstante, el río se seguiá cruzando aun con el puente hundido pues en 1188 el rey Sancho Ramírez otorgó a la Seo la capacidad para cobrar el portazgo, es decir, un impuesto por cruzar el río. Así que sabemos que al menos el río se cruzaba mediante un puente siguado aguas abajo, en ocasiones sobre pialres y otras sobre barcas. Dicha capacidad se otorgó a cambio de reconstruir el puente: “junto a la ciudad de Zaragoza, sobre el río Ebro, un puente que de madera que es vulgarmente llamado alcántara” y sustituirlo por uno de piedra y cal.
Pero debido a las continuas riadas y a las dificultades económicas, la construcción del puente no fue posible y mientras tanto la ciudad se las apañaba con el puente de tablas situado aguas abajo. Pero dicho puente era constantemente destruido por las riadas y las obras del puente de piedra no avanzaban. En 1325 se concede el permiso real para talar 400 robles y pinos en los valles de Ansó y Hecho para el puente de madera sobre barcas, pero las referencias a la labor del cantero Gil Pérez de Fustiñac y de su sucesor, Mahoma Mazuela, nombrado por Pedro IV, quienes habrían labrado varios miles de sillares, nos indican que las obras del puente de piedra y cal seguían en marcha.
Finalmente, tras muchas dificultadas, riadas, accidentes y muchos más sucesos, el 5 de Marzo de 1440 entró en servicio el actual Puente de Piedra. Aun así, el puente de tablas siguió en uso (por varios siglo más) pues se pensaba que las vibraciones de los carros podrían dañar el Puente de Piedra.  Tanto es así que el puente más importante para el desarrollo de la ciudad era el de tablas, pues por él entraban las mercancías mientras que por el de Piedra sólo entraban peatones y gentes a caballo. Y cuando no se podía usar el de tablas el río se cruzaba mediante un vado, no por el Puente de Piedra.
El puente también se usaba como fuente de ingresos, ya fuera cobrando el pontazgo (impuesto por cruzarlo), pagando en las casa de aduanas (de las que sólo quedan los restos) por las mercancías que se entraran a la ciudad o, como en 1468, con la construcción de seis molinos en los pilares del puente, construcción que junto a los daños provocados por las riadas, obligó a urgentes reparaciones en los pilares del puente.
En los años siguientes hubo que repararlo en numerosas ocasiones, como por la riada de 1571, que dañó los molinos. Otra el 25 de marzo de 1581, cuyos daños fueron reparados en 1582 por Domingo y Elías Bachiller. Uno de los maestros de obras de El Escorial afirmó el puente al año siguiente, pues los pilares reposaban sobre puntales de madera y eso causó que se destinara sólo al paso de peatones y jinetes como he comentado antes. Enrique Cock, arquero de la guardia de Felipe II, lo recogía en 1585: la ciudad “da paso a los que van por allá por dos puentes, la una de piedra, por la cual no pasan mas que gente de a pie y de a caballo, la otra de madera, por la cual pasan todos los coches y carros”.


Vista de Zaragoza - Anton van der Wyngaerde

A mediados del siglo XVII, en 1643, una gran riada destuyó varias arcadas del Puente de Piedra y el puente de tablas, siendo ambos reconstruidos varios años después, pero quedando inmortalizados para siempre en el cuadro de Velázquez "Vista de Zaragoza". Dicho cuadro se atribuye también a Juan Bautista Martínez del Mazo, alumno y yerno del pintor.




El motivo de la rápida reconstrucción no fue sino la Guerra de Secesión Catalana que acaeció entre 1640 y 1653 y sobre la que encontraréis información en el enlace que pondré al final del artículo. Basta decir que era prioritario para la corona española la reconstrucción del puente y que durante dicha reconstrucción aumentaron hasta siete el número de barqueros que ofrecián sus servicios para cruzar el río. Nuevamente, la reparación fue larga debido a más riadas y a dificultades varias como la falta de dinero del Concejo de la ciudad por la participación de la Corona de Aragón en la Guerra de los 30 años y por la peste, que entró a la ciudad en 1648. Además de la propia dificultad de la reparación pues la riada destruyó las dos arcadas centrales del puente.
En 1659 se estaban concluyendo las obras básicas del Puente, por lo que el Concejo de la ciudad, para conmemorarlo, encargó a Felipe de Busignac realizar cuatro leones en piedra para situarlos en las entradas del puente y una cruz en el tramo central, donde figuraría una losa de mármol con letras de oro en recuerdo de tal restauración.



En 1668 el puente ya estaba casi terminado como se puede observar en éste grabado de Pier María de Baldi:



Pero con esta reconstrucción no iba a ser suficiente: las riadas afectaban al puente sin parar y era necesario estar arreglándolo siempre. Y no sólo el hielo: en más de una ocasión el invierno era tan frío que el río se helaba dañando gravemente a los puentes como ocurrió en 1572 y 1789, por poner dos cifras.
Durante la Guerra de la Independencia,  el 18 de febrero de 1.808 las baterías francesas destruyeron parte del puente de Piedra para impedir la ayuda de la plaza a los defensores del Arrabal.
Y cuando los franceses se retiraban, el 9 de Julio de 1813,  volaron parte del puente para no ser perseguidos. Se procedió a su reparación rápidamente para que Fernando VII pasara por el puente el 6 de abril de 1814. Hasta finales del siglo XIX fue el único puente estable de la ciudad, pues el resto fueron puentes de tablas y de barcas.


Vista de Zaragoza en 1778. Se observa el Puente de Piedra y el de tablas. Perteneciente a la colección de José Luis Cintora.



Vista de Zaragoza en 1824

Puente de Piedra en 1866

Puente de Piedra en 1868


En 1906 el puente sufrió una desafortunada remodelación al acoger la línea de tranvías del Arrabal. Se colocó también una cruz en memoria os años después se colocaron dos aceras en voladizo y en 1917 se retiraron los cuatro leones que llevaban allí desde 1659. Como tantas otras cosas en esta ciudad, acabaron en una escombrera. También se colocó en el puente una cruz con una placa en memoria del barón de Warsage, herido mortalmente por una bala de cañón en mitad del puente durante los Sitios de Zaragoza y del padre Boggiero y mosén Santiago San, consejeros del general Palafox que fueron arrojados desde el puente por los franceses. La inscripción que les recuerda es "Aquí fueron vilmente asesinados el R.P. Basilio Boggiero y el presbítero M. Santiago Sas. Aquí cayó mortalmente herido el Barón de Warsage. Honor a los héroes y gloria a los mártires. Primer centenario de los Sitios de 1808 y 1809." La cruz fue inaugurada por Alfonso XII, rey de España en 1908, fecha en la cual visitó la ciudad con motivo de la Exposición Hispano-Francesa de 1908.




El Puente de Piedra a mediados del siglo XX

Y un artículo sobre el Puente de Piedra no queda completo sin hablar sobre el Pozo de San Lázaro. Situado entre las dos arcada más cercanas a la margen izquierda, junto al pretil de San Lázaro (pretil y pozo toman el nombre del antiguo convento de San Lázaro, fundado en 1224 y destruido en el siglo XIX y cuyos restos podemos visitar). La creencia popular dice que el pozo no tiene fondo, o que sigue su camino subterráneo y da a parar al mar en Tortosa. Bueno, en realidad es una sima y fondo sí que tendrá, pero la verdad es que no se sabe ahsta donde llega. Buceadores de los Bomberos de Zaragoza bajaron una figura de la Virgen del Pilar de 150 kilos de peso y la dejaron situada entre dos bloques de piedra (más grandes que los buceadores) a 18 metros de profundidad. Se dice que la imagen desapareció. Aunque no creo que haya bajado nadie a buscarla tampoco. Leyendas aparte, el suceso más importante acaecido en el pozo fue el accidente de un autobús que en 1971 cayó al río. Murió una persona y 9 más desaparecieron, A la hora de sacar el autobús del río, se partieron las sirgas y el bus cayó al interior del pozo de donde no fue rescatado hasta 10 años después.

Heraldo de Aragón

Ya a finales de la década de los 80 del pasado siglo XX se realizó la última reforma: se quitaron las aceras, se pavimentó, se iluminó y se colocaron de nuevo cuatrto leones, dos a cada lado del puente. Pero esta vez están en posición de alerta, no los antiguos que estaban en posición de reposo. Fueron encargados al escultor aragonés Francisco Rallo y colocados en 1991, al acabar la reforma. Mientras duró la reforma el río se cruzaba por una pasarela peatonal por la que, he decirlo, crucé una sola vez: una fría mañana de invierno, con niebla y el río crecido. Os juro que pasé miedo, no me acercaba a la barandilla. Pero leches, era un crío, qué queréis.

  Imagen propiedad de Daniel Pérez

 Imagen propiedad de Daniel Pérez

  Imagen propiedad de Daniel Pérez

En la actualidad existe un debate, alentado por Heraldo de Aragón, sobre la peatonalización del Puente de Piedra debido a la aparición de unas grietas. Según el arquitecto de la reforma de finales del siglo XX el puente estaba destinado a ser peatonal y justo al final se decidió que pasaría el transporte público. Justo encima de la arcada en la que han aparecido grietas los autobuses se detienen en un semáforo. ¿Podría ser esa la causa de las grietas? Unos dicen que sí, otros que la causa es la rebaja de la solera del río para que naveguen los barcos solares. Lo de la solera tiene tela: al final lo hicieron claro, pero no sin mucha oposición de diversas asociaciones y colectivos, que no podían entender cómo se rebajaba una parte del puente que lleva construida por lo menos desde 1775 para que pasen unos barquitos que para más inri son un agujero sin fondo en el presupuesto de la ciudad.



 Esta de abajo es la solera en la que han aparecido las grietas. Justo encima paran los autobuses esperando a que el semáforo para continuar su marcha por la calle Don Jaime se ponga verde.

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.

Aquí podéis ver las grietas. La foto es de hace unos días y las grietas llevan meses. ¿Se ha hecho algo? No, por supuesto. Porque aquí nunca se hace nada. Ni se han intentado reparar, ni se han estudiado para certificar el origen ni siquiera se han instalado unos testigos para comprobar si crecen. Es mejor alimentar debates estúpidos.

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.

Esta es la arcada contraria, la primera de la margen izquierda. No hay grietas.

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.

Perece claro que el origen de las grietas, o al menos causa de agravarlas, es que los autobuses paran sobre la arcada del puente. ¿A nadie se le ocurrió lo que podría pasar al reformar el Paseo Echegaray? Por supuesto que hacer el tráfico subterráneo era casi imposible: habría debilitado los cimientos del Pilar (como está ocurriendo desde el dragado del Ebro, pero eso es otra historia) y se habría topado con la primera arcada real del Puente de Piedra. Dicha arcada está bajo el Paseo Echegaray, pero se desconoce con exactitud su estado y situación. ¿Quizás se pudiera acceder por este túnel cerrado? Si alguien sabe dónde conduce ese túnel, ya tarda en decírmelo porque yo no lo sé.

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.


En fin,  que lo que tienen que hacer es arreglar el puente si hace falta y dejarse de debates estériles. Antiguamente siempre existió una figura que se encargaba digamos del cuidado del puente. Y el puente continuamente estaba reparándose debido a crecidas y heladas. Cierto que desde que a Franco le dio por construir pantanos cada fin de semana el Ebro está más regulado y las crecidas ni por asomo se parecen a las de antes, que llegaban a entrar a la ciudad. Por ejemplo, la zona llamada Balsas del Ebro recibe este nombre porque en 1380 una riada inundó esa zona creando dichas Balsas. Otra riada en 1391 llegó a las mismas murallas de la Aljafería. Como ya hemos dicho la de 1643 se llevó medio puente.  Y no hay que retroceder mucho en el tiempo, sólo 50 años, para ver la margen izquierda de Zaragoza inundada por una riada en 1961. Es la riada más grande recordada con permiso de la de 1871, de la cual no hay fotos pero sí crónicas de la época que nos hablan de muchísimos pueblos inundados en Aragón y Cataluña y multitud de fallecidos. De hecho, la riada de 1961 creó el galacho de Juslibol, lugar que todos los zaragozanos nacidos desde los años setenta seguro que hemos visitado con el colegio.


Menos mal que no hemos tenido ninguna riada así:

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.

Bueno, como digo, antes existía un cargo municipal para encargarse de reparaciones del puente. Ahora, entrados ya en el siglo XXI, esa figura no existe. No hay nadie que específicamente se encargue de la conservación del puente. ¿Por qué?¿Acaso no sería más sencillo y menos costoso crear ese puesto que pagar estudios, comisiones y reuniones entre grupos políticos para no llegar a ninguna conclusión? Porque antes el puente se arreglaba, y ahora por lo visto no. Quizás sea mejor a esperar a que amenace ruina o directamente a que se caiga. Evidentemente esto nunca llegará a ocurrir, pero a mi me da mucha pena que un puente que lleva milenios con nosotros esté amenazado no por la naturaleza sino por la propia estupidez humana.

Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.
Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.  
Imagen propiedad de Fernando Soguero. Prohibido su uso sin permiso.

Espero que os haya gustado y ruego me disculpéis por los errores que sin duda habrá. Y si tenéis más información, mandádmela, comentad... y entro todos haremos un gran artículo al puente más antiguo de España y la mayor obra de su tiempo.



Bibliografía y fuentes fotográficas. Visitadlas todas porque merecen muchísimo la pena, de verdad.



Los puentes sobre el río Ebro II - Isabel Yeste
Los puentes sobre el río Ebro III - Isabel Yeste
ARTigrama

Un mundo sin fín
Biblioteca Nacional Portuguesa
Guerra de Secesión catalana - Gran Enciclopedia Aragonesa Online
Patrimonio Cultural de Aragón
InfoZaragoza
Zaragoza y el agua -Textos- IES Elaios (Zaragoza)
Zaragoza y el agua -Imágenes- IES Elaios (Zaragoza)
Blog de Daniel Pérez (fotógrafo zaragozano)
Primeros tiempos de la fotografía en Zaragoza

6 comentarios :

darío dijo...

hola fernando,

mi nombre es darío marcos, soy un estudiante de último curso de arquitectura en la universidad de a coruña. me encuentro actualmente haciendo un extenso trabajo sobre la evolución de zaragoza desde sus inicios hasta la actualidad, centrándome principalmente en su urbanismo.
después de haber visto su página me gustaría pedirle permiso para la utilización de sus fotografías (convenientemente referenciadas, por supuesto) y dado que usted es experto en su ciudad, pedirle algún consejo (bibliográfico o de página web), información que pudiera serme útil en mi tarea.

muchas gracias de antemano, enhorabuena por la página

darío (dariomguinea@hotmail.com)

Fernando dijo...

¡¡¡Hala que ilusión alguien ha leído mi tochaco jejeje!!! Joer qué halagado me siento, de verdad. Bueno Darío, te he contestado al email directamente ¿ok? Me alegro que te sirva de ayuda mi blog.

Anónimo dijo...

Holaa, soy estudiante de ingeniería de caminos, estoy haciendo un trabajo acerca del puente y me gustaría que me enviaras información como a Darío. Te dejo mi correo ergavilan_jose@hotmail.com
Graciass y un saludo !!!

jlcintora dijo...

Buenas tardes Fernando, interesante su estudio sobre el Puente de Piedra, solamente apuntar un par de cosicas:
1ª) Según don Antonio Ubieto el puente de la Zaragoza romana fue el Puente de Tablas.
2ª) El Presbítero don Santiago Sas no fue consejero de Palafox sino un defensor que mandaba la compañía de Escopeteros de San Pablo
3ª) Referente al grabado de Palomino de "Vista Oriental de la ciudad de Zaragoza" ese ejemplar precisamente pertenece a mi colección y dado que Ud. pone tanta atención al indicar la propiedad de sus fotografías, entiendo que debería prestar el mismo cuidado a la hora de tomar "prestadas" las imágenes de otros.
Atentamente José Luis Cintora

Fernando Soguero dijo...

Hola José Luis. Siento no haber indicado nada acerca de dicho grabado, pero en ningún sitio vi que le perteneciera a usted. Al ser un grabado antiguo di por hecho que era de algún museo y ya le digo que, donde lo cogiera para usarlo, no vi que fuera propiedad de nadie. Si lo desea lo retiraré del artículo, de momento lo modifico para indicar que es de su propiedad. Sobre lo de mis fotos lo pongo para que nadie las use sin decírmelo, no cobro por su uso y cuando alguien me ha pedido usarlas siempre lo he permitido siempre que no sea con fines lucrativos. Más que nada por saber dónde se usan y sentir una pizca de orgullo.
En relación a los otros puntos, lo del puente de tablas ¿se refiere a que donde estaba el puente de tablas era donde estaba el puente de la Zaragoza romana? Y lo del Santiago Sas pues no sé, imagino que leí que era consejero de Palafox consultando información. Lo corregiré también.
Un saludo y gracias por leer mi artículo y ayudarme a mejorarlo.

♥ Łucja-Maria ♥ dijo...

Fernando tu post sobre Puente de Piedra es fantástico.
Bien desarrollado. Estoy encantado.
Me encanta su cada foto.
Una inundación foto y después de la inundación es un verdadero milagro.
Saludos desde polaco.
Lucía